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Riad

Encuentro este espacio muy interesante para poder debatir sobre distintas cuestiones. En lo que respecta a mi interés, me pareció bueno hablar sobre este tema
Dejo esta historia de la chica marroquí que generó polémica por la utilización del velo en su colegio para ver si podemos reflexionar entre todos sobre este tema de incorporar y procesar las diferencias culturales sin discriminar por el simple hecho de desconocer....
En Europa se debate desde hace años si se debe permitir que las alumnas musulmanas acudan a clase con el pañuelo islámico. Antes fue en Francia y ahora, la polémica se reaviva en España, un país con una población mayoritariamente católica y que, convertido desde hace unos años en receptor de inmigración, ve cómo aumentan los ciudadanos de otras religiones.
El caso de Shaima, una niña marroquí de ocho años, ha vuelto a agitar las aguas que un caso similar había removido ya hace seis años. Un colegio público de la ciudad catalana de Gerona, en el noreste del país, comunicó a los padres de la niña que para acudir a la escuela, Shaima debía prescindir del "hiyab", el pañuelo que cubre pelo y cuello pero no el rostro, y que según aseguran los progenitores una y otra vez, su hija lleva voluntariamente.
La menor no se quitó el pañuelo, y dejó de ir al colegio durante una semana. De hecho, la familia estaba ya dispuesta a regresar a Marruecos cuando las autoridades educativas catalanas decidieron que debe respetarse el derecho a la escolarización de la menor. Y Shaima volvió al colegio con el "hiyab". Pero el debate continúa.
Al contrario que en Francia, que prohibió en 2004 los elementos religiosos ostentatorios en las escuelas con la consiguiente gran polémica, en España no existe regulación al respecto. Es decir, las leyes no prohíben que los alumnos lleven símbolos religiosos, pero tampoco lo permiten específicamente. Y eso deja un gran espacio a la interpretación y a los pronunciamientos de unos y de otros.
Algunos consideran que el pañuelo islámico supone una discriminación, una sumisión de la mujer que lo lleva. Los que contradicen, alegan, los valores constitucionales que recoge la enseñanza pública, que en un país debe ser laica.
Con casi 580.000 empadronados a fecha 1 de enero de 2007, son los ciudadanos de Marruecos, un país mayoritariamente musulmán. El caso de Shaima, la niña marroquí de Gerona, no es pues el único.
La historia de Shaima ha hecho surgir voces que piden que se regule sobre el tema del pañuelo, ya que ante la falta de normativa, son los colegios los que dictan las normas internas que consideran apropiadas. En el caso del colegio de Gerona, su reglamento rechaza la discriminación por motivos de sexo, raza o religión, y el centro interpretó que el pañuelo podía conducir a ello.
La clave está, dicen algunos, en respetar los derechos de las minorías culturales mientras éstos no interfieran en los derechos del resto.